CUANDO UNA MUJER ORA
- Entre nosotras Project
- 17 sept 2022
- 4 Min. de lectura

Como bien sabes nosotras las mujeres hablamos un montón, y lo mas chistoso de esto es que aunque queremos llegar al grano del asunto, por más que queramos contar algo objetivamente, resulta muy difícil guardarnos los detalles de lo que queremos comunicar; porque obvio hay que contarlo TODO, ¿Cómo pasó? ¿Cuándo sucedió? ¿Cómo me sentí? lo que vi, lo que dijeron y hasta más.
Es nuestra naturaleza como mujeres contarlo todo con pelos y señales…pero, ¿Qué pasa cuando en nuestro día a día llega el momento de la oración? a veces ni sale ni una palabra, es como si estuviéramos hablando con la pared y como si toda esa naturaleza de contarlo todo con pelos y señales se esfumara. La mente quedará en blanco. ¿Te sientes identificada?
Te cuento que desde muy temprana edad conocí de Dios, mas no conocía a Dios. De hecho la parte menos favorita de una conversación era cuando escuchaba o hablaban de él sobre todo cuando me decían debes orar para conocerle, y yo me decía a misma: “pero si no lo veo ¿Cómo rayos voy hablarle a alguien que no veo y que nunca he sentido?
Honestamente pensaba en que me vería ridícula intentándolo y más si la oración, según yo creía, era como hablarle a la pared, tenía una equivocación y un concepto errado de esta palabra. Tenía que descubrir que la oración tenía un poder, que era una palabra clave para conocer a ese Dios del que tanto decían que sanaba el corazón, restauraba familias, y hacía milagros.
La verdad la palabra oración era difícil de masticar, porque en lo profundo tenía este concepto distorsionado ya qué muchas veces de niña oré y sentí que Dios nos respondió y permitió cosas que me lastimaron a mi y a quienes que yo amaba.
Pero decidí por la fe, creer que si este era el único paso para conocerle, me iba a arriesgar.
Y si… Pasó lo que tenía que pasar, me sentí hablando con la pared las primeras veces, pero una y otra vez lo intente, porque quería conocerlo.
Así que le pedí a Dios que se revelara a mi, que me revelara su corazón y que de paso lo sanará y sobre todo que me ayudara a cumplir con ese tiempo de oración.
En ocasiones no sabía que orar, pero pedí que me diera no solo la voluntad, sino herramientas para hacer que ese tiempo fuera especial; así que por la fe, empecé mis conversaciones con Dios, cambie la palabra oración por conversaciones profundas con Dios y entendí que la oración me acercaba. Por la fe empecé abrirle mi corazón, le hablaba de cómo me sentía, le contaba chistes, le contaba mis pecados y poco a poco descubrí cómo conocerle por medio de su palabra, porque entendí que la oración, esa conversación con Dios no se trataba de tener una cita con psicólogo, (donde yo solo hablo, él escucha y nos vemos después, no) Me di cuenta que no solo yo hablo, que Dios no es alguien que solo escucha, también HABLA ¡RESPONDE!
El salmista dice : Clame a mi Dios y él me escuchó y su mano me dio!! ( lee el Salmo 18)
¡wow! Que verdad y revelación, pero vamos a lo profundo y poderoso de esta palabra ¿por que es importante la oración? para darte la respuesta y tengas esta revelación, primero debes saber que tienes dos enemigos en contra de este encuentro con Dios.
tu enemigo número uno no es el diablo, la verdad es nuestra carne, la palabra de Dios nos dice que : Estén alerta y oren para que no caigan en tentación. El espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil». Mateo 26:41
Pero esto no significa que la carne nos va a gobernar, el arma que Dios me dio para esto fue su palabra, recordar que aunque mi carne no quiere orar por pereza, o por que no siento, o no veo; recuerdo que mi espíritu si quiere, por que en la oración mi espíritu se encuentra con el Espíritu MISMO de Dios, que me recuerda que “ya no vivo yo” ( ya no vive la pereza en mi y renunció a ella, sino que Cristo vive en mi y declaro su palabra.
El segundo enemigo, es el diablo: el Diablo ODIA a las mujeres que oramos por que él más que nadie sabe el poder de la oración, por que cuando una mujer ora, llamamos la atención del cielo y nos hace peligrosas para el infierno.
Hoy mi querida quiero decirte que las mujeres que oran están en peligro de extinción, la falta de conocimiento del poder de la oración nos pone en riesgo, TU ORACIÓN no solo es para tu beneficio, tu oración es para el beneficio de la HUMANIDAD, si así de trascendental es.
Pero al grano… ¿Cómo logro tener el hábito poderoso de orar? Aquí te van unos Tips:
1- Si o si debes establecer un horario para hacerlo, escoge un lugar que te guste, ambienta literal como para una cita (que huela rico, que tenga luces o que tenga una vista linda) no sé, son solo ideas para nuestro enemigo número uno.
2- Empieza a hablar con Dios y tomate un tiempo, así como hablaste de escucharlo, puedes apoyarte de música, empieza contando cómo fue tu día, un chiste, un anécdota y sin darte cuenta estás orando y llorando abriendo tu corazón a Dios, y por sobre todo ten en cuenta esta palabra:
Les aseguro que, si tienen confianza y no dudan del poder de Dios, todo lo que pidan en sus oraciones sucederá. Si le dijeran a esta montaña: “Quítate de aquí y échate en el mar”, así sucedería. Sólo deben creer que ya está hecho lo que han pedido.
Marcos 11:24 TLA
Con amor,
Lore
Libro recomendado: El poder de la mujer que ora
Autor: Stormie Omartian.



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