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LA HISTORIA DE UN TACÓN

Actualizado: 8 may 2019

"Recuerda que siempre serás suficiente y rodéate de gente que lo sepa."


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"No me gusta comprar zapatos, es algo que debo confesar, por múltiples razones que más adelante les contare.

Me invitaron a un matrimonio de unos amigos muy queridos y estaba muy emocionada porque ese era su día especial y como toda mujer enamoradiza, empecé a pensar en el vestido, las uñas, el cabello y el maquillaje que quería llevar ese día, pensé en el lugar y como me debía arreglar, sin embargo, no deseaba pensar en los zapatos que usaría, ya que no soy mucho de tacones, además de que para mí, ese sería un problema.

Desde pequeña he sido muy alta y vengo de una familia de mujeres altas, por lo tanto, mis pies son grandes, desde que era muy pequeña he calzado… bastante. Esto no era un problema, hasta que algunas personas me lo empezaron hacer ver como tal; todavía recuerdo la voz de una compañera que me dijo “las verdaderas princesas calzan pequeño” y pues esto se volvió una verdad, aunque conscientemente sabía que era una mentira, estaba enfadada con Dios, por hacerme luchar con esto, y eso creía, recuerdo decir alguna vez “porque no me diste los pies de mi mamá, porque debo tener los de mi papá” También recuerdo odiar el escuchar a personas decir “porque no mandas hacer los zapatos” esto me hacía sentir como un fenómeno ¿Por qué no podía ser como el resto de los mortales que compran zapatos con completa normalidad? mientras escribo esto me da muchísima risa, porque estos pies que Dios me dio, me han llevado a lugares que jamás imagine y han sido el instrumento para bendecir a muchos, eso que odias de ti, que no te gusta, que te fastidia, es el instrumento que Dios esta usando para pulir tu carácter y para demostrarte que más allá de las apariencias, el hace todo perfecto. Yo se que mientras lees esto, estas pensando en eso que no te gusta de ti y que darías lo que fuese por cambiar, así que te animo a que sigas leyendo.

Volviendo a la boda, simplemente deje para lo ultimo los zapatos, solo porque no quería lidiar con la frustración de que los que me gustasen no me sirvieran y que siempre me tuviese que conformar con los que me tocaran así no me gustasen, así que faltando como 3 días para la boda, le dije a una de mis queridas amigas que me acompañara, (generalmente la gente no nota este detalle de mí, porque mis pies son proporcionales a mi cuerpo) así que ella respondió encantada que me acompañaría, y vaya calvario el que viviríamos ese día.

Las primeras dos horas, fueron divertidas, entre charla y charla caminábamos visitando diferentes almacenes, cada vez que veía unos que me gustaban y pedía mi talla, yo veía su rostro esperanzado que decía “tranquila esta vez si será” pero una y otra vez no era, yo trataba de mantenerme optimista, aunque en el fondo estaba maquinando un plan de escape “mejor no iré a la boda” me decía, “mando el regalo, ellos entenderán” créeme, no es tan fácil como decirle a tu mejor amiga que te preste unos zapatos, así que ya estaba rendida de caminar y además decepcionada, una vez más, esto que hacía parte de mí, que no podía cambiar estaba impidiendo que me sintiera feliz conmigo misma y lo peor es que estaba llevando arrastras a alguien en mi frustración.

Para acabar de ajustar los zapatos debían ser de un color y un alto especifico, así que esto hacia mas complicada la búsqueda, hasta que entramos a un almacén, habían unas sandalias, no muy bonitas, muy incomodas y que pues a la vista, no serían la sensación pero al menos me salvarían el pellejo por esta boda por lo menos, le pregunte a mi amiga ¿Qué piensas? Ella con profunda sinceridad me dijo: No me gustan, pero si crees que no hay mas opción, llévalos. Tienen que entender que ya llevábamos tres horas caminando, ella estaba agotada, habíamos visitado mas de 50 almacenes, y todo parecía ir de mal en peor, recuerdo que camine con ellos por todo el almacén, y no estaba convencida, le escribí a la mejor consejera, por supuesto, mi mamá, y ella me respondió con un Emoji algo decepcionante, así que allí estaba yo, sentada viendo mis pies e intentando tomar una decisión, el gastar una cantidad considerable de dinero que después de ese día se iría a la basura, o seguir esperando, o simplemente resignarme a no ir.

Me puse de pie y le dije a la señora que lo iba a pensar y que, si algo regresábamos, salimos del almacén y le dije a mi fiel acompañante: ¿Qué hago? Recuerdo que me dijo, no tengo problema en que sigamos buscando, aunque su postura corporal, su rostro y el sol que estaba haciendo demostraba todo lo contrario. Rodéate de personas que cuando no sepas que hacer, te digan yo seguiré aquí contigo.

Después de esto, cansadas y decepcionadas decidimos irnos, porque teníamos un evento, mientras caminaba, recuerdo solo pensar “Dios haz algo” y TRES locales después, había un precioso tacón exhibido, tenia la altura, el color, y la forma correcta; mi amiga lo tomo en sus manos y dijo “este es” yo le dije, no me sirve, estoy segura que no me sirve, y ella como buena costeña me respondió “anda, mídetelo, si te sirve” me senté como una niña regañada y lo tome en mis manos, me descalce y puse el tacón en mis pies, y tal cual cenicienta, el zapato me quedo perfecto, GRITAMOS CON TODAS NUESTRAS FUERZAS, y no parábamos de reírnos, ella me decía: “te sirve” y yo decía “me sirve” mientras nos reíamos yo no podía creerlo, era el zapato perfecto, cómodo y tal cual como lo necesitaba, las señoras que atendían nos miraban de una forma que jamás olvidare, es la mirada de aquellos que se extrañan por tu felicidad porque desconocen tu proceso, ella vio lo que en medio de mi frustración yo no podía ver, necesitas personas que en ocasiones serán tus ojos. Parecerá una tontería, pero aprendí tanto ese día, mientras caminábamos muertas del cansancio nuestros rostros reflejaban una alegría indecible, era el resultado de un esfuerzo físico y emocional que dio como resultado un fruto de carácter y de amistad en nosotras, pues ese día ella vio mis pies de barro LITERALMENTE.

Todo esto para decirte que:

- Cada detalle de tu vida fue pensado por un arquitecto perfecto y aun las cosas que parecen no cuadrar en ti, serán el instrumento para mostrar su bondad y su gracia, también te revelaran las personas correctas que deben pertenecer a tu vida y que puedes abrirles con completa seguridad las puertas de tu vida.

- Lo que la gente dice de ti, no dice quién eres, lo que tu piensas de ti si, cuida tus pensamientos acerca de ti.

-Aprende a lidiar con la frustración de que muchas cosas a veces no salgan como esperas.

- Dios no se equivoca, todo lo que parece estar fuera de lugar, será el instrumento para que otros sean impactados, estos pies que tanto evitaba aceptar y querer, hacen parte de mi y sin ellos no seria yo, eso que no aceptas de ti, también eres tú, tú decides si te define para bien o para mal.

- Saca lo mejor de cada cosa, por mis pies pude descubrir cosas que me gustan de mí, también pude entender que no es cuestión de tamaño, pues “hermosos son los pies de los que anuncian la paz” ellos todos los días me recuerdan las pisadas grandes para las que nací y que llegarán donde otros pies no lo harán.

- Si me ves los pies, los verás totalmente normales, te lo aseguro, eso es porque generalmente hacemos de las cosas algo mas grande de lo que son, así que mira las cosas desde la óptica correcta.

-No busques rutas de escape cuando puedes enfrentarlo.

- Se el tipo de persona que se queda, aun cuando parezca que has acompañado a alguien por mucho tiempo, nunca pierdas la fe, y jamás aplaudas las segundas opciones

- Tu respuesta puede estar a tres pasos, así que, si has estado caminando por mucho tiempo por algo que amas, no pares, no te conformes con algo que se parece, no busques un escampadero.

- Dios tiene lo mejor, después del proceso, después del dolor, siempre habrá un grito de victoria, créeme.

- Asegúrate que las personas que van a tu lado siempre estén hablando a tu vida desde la victoria.

- No trates de fingir que el problema no existe, no evites eso que no quieres afrontar, no lo dilates, hazlo ya, entre mas te tardes en aceptarlo, más te demoraras en descubrir la gracia que existe en ese proceso.

- No porque parezca que lo que tu alma desea no aparece, significa que es señal de que debes rendirte.

- Agradece, en Dios no existen casualidades, solo propósitos.

- Dios no te hará esperar por algo, que luego tendrás que echar a la basura, espera porque la espera lo vale.

- La mayoría de las cosas difíciles valen la pena.

- No soy una princesa por el tamaño de mis pies, mi cabello o la forma de mi cuerpo, soy una princesa por como pienso, como hablo, como actúo, soy una princesa por lo que soy, mucho más allá del cuerpo.

Que no te tome tanto tiempo como a mi entenderlo.

- Acéptate, ese es tu mayor testimonio, decir: “yo luché, pero yo vencí.”

Que puedas disfrutar de los procesos, por más difícil que sea el caminar, no tomes decisiones apresuradas.



Gracias caro por ser una amiga fiel y la evidencia de la gracia de Dios para mí.

Con amor...



Equipo desde el cielo

 
 
 

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