RECUERDA: EL SEÑOR LO HARÁ
- Entre nosotras Project
- 29 sept 2024
- 2 Min. de lectura

Este título mas que ser un recordatorio para ti, lo es para mi.
Dar pasos de fe y caminar en obediencia incluye pasar por un valle que no es muy mencionado. Es el valle de la tentación. David, Moisés, cada hombre y mujer de Dios que encontramos en la Biblia pasaron por el.
Es el valle que se libra entre la promesa y su cumplimiento, en donde somos tentadas a satisfacer nuestros deseos inmediatos por la dilación y espera de la promesa.
En este valle, nuestra fe es probada. Es un lugar donde la incertidumbre y el anhelo pueden llevarnos a cuestionar si Dios realmente cumplirá lo que prometió. Sin embargo, es aquí donde aprendemos a confiar en Su tiempo perfecto. La tentación de tomar atajos, de buscar soluciones rápidas y fáciles, puede ser fuerte, pero debemos recordar que el cumplimiento de la promesa de Dios no depende de nuestras acciones, sino de Su fidelidad. Como está escrito, "Fiel es el que prometió" (Hebreos 10:23).
Jesús mismo enfrentó tentaciones en el desierto, antes de comenzar su ministerio. En esos momentos, Él nos mostró el camino: responder con la Palabra, aferrarnos a las promesas y no ceder a la presión del enemigo. Cada tentación es una oportunidad para fortalecer nuestra dependencia de Dios y recordar que nuestra victoria está en Cristo. A través de Su ejemplo, somos llamadas a perseverar, sabiendo que el Señor nunca nos dejará ni nos abandonará en el valle.
"Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado." Hebreos 4:15
Es decir, el señor sabe que atravesaremos el valle de la tentación. Quizás en el esperar ese trabajo, esposo, relación o sueño has sentido la tentación a hacer las cosas a tu manera. Hoy quiero recordarte que, la espera y resistir la tentación traerá un fruto de carácter sobre tu vida y te acercará mas a Jesús.
Finalmente, cuando estemos tentadas a dudar o a ceder ante el desánimo, debemos levantar nuestra mirada al que es fiel. Recordemos que el valle de la tentación no es nuestro destino final, sino un lugar de paso. El Señor ha prometido llevarnos hasta la tierra prometida, y lo hará. Nuestra tarea es confiar en Él, caminar en obediencia y esperar con fe, sabiendo que Su voluntad se cumplirá en Su tiempo perfecto. "Recuerda: el Señor lo hará."



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